El despertador sonó como siempre. La misma canción, esa que solía tanto gustarle, ahora nada. Cinco minutos de ánimo, una taza: agua caliente, leche en polvo y azúcar. Pese a ser otoño la luz no se demoraba tanto en aparecer, las nubes tampoco nublaban el azul del cielo. Caminó como siempre: a la derecha, arrastrando los pies, cabeza gacha y manos en los bolsillos.
Esperaba la micro escuchando canciones de explosiones en el aire (?), la G 02 no tardó en llegar. Línea uno, podía soportar la llamada línea roja. Combinación en Tobalaba, eso era irritante. Siempre lo supo, incluso antes de ver los nuevos vagones, él y esas máquinas eran como agua y aceite. Subir a la superficie, si era posible con un refrigerio del Savory de la estación, para luego caminar hasta su destino. Es que siempre le gustó el azul.
5 minutos de ánimo?
ResponderSuprimirigual poco, que bueno por ti
es como la rutina no?...una mierda el metro en la mañana, parecíera q todos entran como manada a los carros...la wea es no quedarse fuera.
ResponderSuprimirPiola, pero a mi me gusta el naranjo XD
el de la camiseta de Holanda, claro esta =P